Ir al contenido principal

Discurso del Comandante Fidel Castro en la Cumbre de la Tierra, Río 1992.




Una importante especie biológica está en riesgo de desaparecer por la rápida y progresiva liquidación de sus condiciones naturales de vida: el hombre.Justificar a ambos lados

Ahora tomamos conciencia de este problema cuando casi es tarde para impedirlo.
Es necesario señalar que las sociedades de consumo son las responsables fundamentales de la atroz destrucción del medio ambiente. Ellas nacieron de las antiguas metrópolis coloniales y de políticas imperiales que, a su vez, engendraron el atraso y la pobreza que hoy azotan a la inmensa mayoría de la humanidad. Con solo el 20 por ciento de la población mundial, ellas consumen las dos terceras partes de los metales y las tres cuartas partes de la energía que se produce en el mundo. Han envenenado los mares y ríos, han contaminado el aire, han debilitado y perforado la capa de ozono, han saturado la atmósfera de gases que alteran las condiciones climáticas con efectos catastróficos que ya empezamos a padecer.

Los bosques desaparecen, los desiertos se extienden, miles de millones de toneladas de tierra fértil van a parar cada año al mar. Numerosas especies se extinguen. La presión poblacional y la pobreza conducen a esfuerzos desesperados para sobrevivir aun a costa de la naturaleza. No es posible culpar de esto a los países del Tercer Mundo, colonias ayer, naciones explotadas y saqueadas hoy por un orden económico mundial injusto.

La solución no puede ser impedir el desarrollo a los que más lo necesitan. Lo real es que todo lo que contribuya hoy al subdesarrollo y la pobreza constituye una violación flagrante de la ecología. Decenas de millones de hombres, mujeres y niños mueren cada año en el Tercer Mundo a consecuencia de esto, más que en cada una de las dos guerras mundiales. El intercambio desigual, el proteccionismo y la deuda externa agreden la ecología y propician la destrucción del medio ambiente.

Si se quiere salvar a la humanidad de esa autodestrucción, hay que distribuir mejor las riquezas y tecnologías disponibles en el planeta. Menos lujo y menos despilfarro en unos pocos países para que haya menos pobreza y menos hambre en gran parte de la Tierra. No más transferencias al Tercer Mundo de estilos de vida y hábitos de consumo que arruinan el medio ambiente. Hágase más racional la vida humana. Aplíquese un orden económico internacional justo. Utilícese toda la ciencia necesaria para un desarrollo sostenido sin contaminación. Páguese la deuda ecológica y no la deuda externa. Desaparezca el hambre y no el hombre.

Cuando las supuestas amenazas del comunismo han desaparecido y no quedan ya pretextos para guerras frías, carreras armamentistas y gastos militares, ¿qué es lo que impide dedicar de inmediato esos recursos a promover el desarrollo del Tercer Mundo y combatir la amenaza de destrucción ecológica del planeta?

Cesen los egoísmos, cesen los hegemonismos, cesen la insensibilidad, la irresponsabilidad y el engaño. Mañana será demasiado tarde para hacer lo que debimos haber hecho hace mucho tiempo.

Gracias.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Poema a Sucre

Antonio José de Sucre, del Sur el Gran Mariscal Ejemplo de valentía, honor, trabajo y lealtad Hombre sencillo y fraterno; y de gran severidad Amante de la justicia y también de la unidad. __ Asumió desde muy joven la idea de la libertad Acompañando a Miranda como su fiel edecán Avanzó junto a Bolívar en su campaña triunfal Cruzaron el suelo patrio luchando por su ideal. __ En sus escritos y cartas expresa sin descansar El amor irrefrenable que siente a la libertad Y cuando fundó Bolivia y le tocó gobernar Demostró con hechos fieles su convicción y lealtad. __ Amor y desprendimiento de este hombre universal Joven eterno es Sucre, ejemplo para emular Aquella generación luchó por la libertad Continuemos con su lucha, no le podemos fallar. __ Tenía treinta y cinco años cuando llega a su final Fue en Berruecos la emboscada, el desenlace fatal Que lo arrancó de esta tierra, pero lo hizo inmortal. __ Sucre vive en nuestra lucha, no podemos descansar La segunda indepe...

¡La Hora de la Patria!

Usted y yo podemos coincidir o no, en las ideas, en los métodos, o en los resultados esperados. Pero por más discrepancias que podamos tener, ambos asumimos en que no hay nada más valioso para un ser humano que la vida, y por tanto su respeto, no admite debates.  Usted y yo que hemos contrastado en espacios políticos, defendiendo nuestras posiciones con firmeza, con argumentos, con vehemencia, sin pretender imponer criterios; a pesar de atrincherarnos al calor de un debate-diálogo permanente, entendemos que la confrontación no debe derivar en conflicto.  Usted y yo que nos quedamos en Venezuela, pese a la agresión multiforme y la intensa campaña que se desplegó en los últimos años. Que apostamos por lo nuestro y que sabemos que a pesar de las dificultades nos crecimos, porque no hay mejor lugar en el mundo que nuestra tierra, y no hay mejores personas que nuestra gente.  Usted y yo que en cada triunfo deportivo, cultural o científico, con orgullo cantamos el ¡Gloria...

EEUU: Sociedad Narcotizada

NarcoEstado,   Amenaza Inusual y Extraordinaria,  Eje del mal; categorías  que durante las últimas décadas han pretendido adjudicarnos con el objetivo de estigmatizarnos y criminalizarnos, solo porque decidimos ponernos de pie y construir nuestro propio camino, solo porque retomamos la tarea pendiente de ser libres e independientes, y desde las profundidades de la consciencia nacional emprendimos la titánica labor de hacer una Revolución.   La élite imperial en su laberinto, pretende buscar en otras latitudes las causas de sus problemas, acusa, señala y amenaza. No se detienen a evaluar que lo que están viviendo es expresión de la decadencia de su sistema económico, político, social y cultural.  Desde Hollywood se ha pretendido naturalizar el consumo de drogas a lo largo de la historia, incluso mostrándolo en contenido infantil, matizando lo que sin duda alguna ha sido un problema de larga data en la sociedad estadounidense. Ya en  la década de 1960, un inf...