NarcoEstado, Amenaza Inusual y Extraordinaria, Eje del mal; categorías que durante las últimas décadas han pretendido adjudicarnos con el objetivo de estigmatizarnos y criminalizarnos, solo porque decidimos ponernos de pie y construir nuestro propio camino, solo porque retomamos la tarea pendiente de ser libres e independientes, y desde las profundidades de la consciencia nacional emprendimos la titánica labor de hacer una Revolución.
La élite imperial en su laberinto, pretende buscar en otras latitudes las causas de sus problemas, acusa, señala y amenaza. No se detienen a evaluar que lo que están viviendo es expresión de la decadencia de su sistema económico, político, social y cultural.
Desde Hollywood se ha pretendido naturalizar el consumo de drogas a lo largo de la historia, incluso mostrándolo en contenido infantil, matizando lo que sin duda alguna ha sido un problema de larga data en la sociedad estadounidense. Ya en la década de 1960, un informe elaborado por una comisión presidencial declaraba: «La preocupación y la angustia del pueblo estadounidense por el problema nacional del abuso de drogas se expresa a diario en los periódicos, las revistas, las publicaciones científicas, los foros públicos y en el hogar». (Comisión Asesora Presidencial sobre Narcóticos y Abuso de Drogas, 1963:1).
El presidente Richard Nixon llamó a las drogas, especialmente a la heroína: “el enemigo público número uno de Estados Unidos”.
En los 80’s vio el surgimiento de la cocaína, particularmente el crack, como un nuevo foco de preocupación. Después del primer discurso televisado del presidente George Bush (Padre) en septiembre de 1989, sobre una estrategia nacional de control de drogas, el 64%de los encuestados por el periódico New York Times y el canal CBS calificó las drogas como el problema número uno del país. Los encuestados clasificaron a la delincuencia y el SIDA como el segundo y tercer problema, ambos asociados con el uso y abuso de las drogas.
En el año fiscal 1992 el Gobierno Federal gastó unos 12 mil millones de dólares, en esfuerzos antidrogas, y las agencias estatales y locales juntas gastaron aproximadamente la misma cantidad.
En los últimos años, el fentanilo y otros opioides han estimulado la peor crisis de drogas en la historia de Estados Unidos, más de dos tercios de las sobredosis se deben a este tipo de droga.
Según cifras oficiales, en Estados Unidos 51,2% de las personas de 12 años o más afirman haber consumido drogas ilícitas al menos una vez.
Las sobredosis de drogas han matado a más de un millón quinientas mil de personas en Estados Unidos desde 1999.
Ahora bien, vale la pena observar un estudio más detallado de las tasas de consumo de drogas en EEUU y las sustancias más consumidas, según la investigación del Centro Nacional de Estadísticas sobre el Abuso de Drogas (NCDAS por sus siglas en inglés):
- Alcohol : 139,8 millones de personas
- Tabaco : 58,8 millones de personas
- Marihuana : 2,9 millones de personas
- Estimulantes recetados : 2,9 millones de personas
- Metanfetaminas : 2,2 millones de personas
- Analgésicos recetados : 1,9 millones de personas
- Heroína : 957.000 personas
- Cocaína : 638.000 personas
- Sedantes recetados : 319.000 personas
La tasa combinada de muertes por alcohol, drogas y suicidio en Estados Unidos, ha aumentado en un 142% con 74.003 muertes registradas en 2002 a 207.827 muertes en el 2022.
Estamos frente a una sociedad narcotizada, una verdad incómoda, a la que no están comprometidos en buscar una solución estructural, ni mucho menos a atender las causas profundas que permitan establecer una hoja de ruta para superar la crisis de salud pública y degradación social en la que están sumergidos.
Heryck Rangel
27 de agosto 2025.
Buen artículo. Pienso que el tema del consumo exacerbado de drogas forma parte de un mecanismo de control político y cultural de la opinión pública.
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